miércoles, 18 de abril de 2012

TRAS LOS CRISTALES.


Estaba allí, serena, tranquila, mirando al horizonte mientras una de sus manos escondía del aire aquella carta que había escrito; le contaba que dormía en sus sueños, que despertaba en el aliento de su mirada, que era la sombra que nadie conoce...
Y yo, agazapado tras los cristales, la contemplaba en silencio, queriendo estar en sus noches y en sus madrugadas, pero ¿a quien le escribía ella?

2 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Un enigma irresoluble que sólo ella sabe.

Besos.

Toni Barnils dijo...

Una duda que solo ella podía aclarar, tendría el valor para mirar a sus ojos?

besos