sábado, 19 de julio de 2014

ATARDECERES



Al atardecer,
 cuando se apagan las sombras
 y se encienden los sueños,
 despertaré tus sensaciones 
y dormiré tus miedos.


martes, 8 de abril de 2014

AZULES EN LA PIEL


Con cada uno de los azules 
brota el sabor 
de tu alma en mi piel,
mientras una lágrima de luna 
tenue y serena
se queda suspendida
 de tus labios 
en mi boca.

lunes, 10 de marzo de 2014

DIEZ AÑOS 11M, NO OLVIDO, NO PERDONO.


Hace diez años le hice un remiendo al corazón, pero el corazón recuerda:
astillas de duras horas entre lagrimas y sangre 
siempre grabadas en la memoria, 
vías que se elevaron hacia la ultima parada,
andenes llenos de nubes con sabor a muerte,
 gritos, pánico, desolación,
silencio, silencio, silencio.

Diez años, pero fue ayer, ayer sentí el miedo, la pena, la rabia, el terror, la desesperación y grite y grito:
MALDITOS HIJOS DE PUTA CUANTO OS ODIO
NO OLVIDO, NO PERDONO.
Diez años con esta impotencia que se ha quedado grabada en la piel y las emociones.

Cercanas las Cercanías.

Madrid mi amada ciudad
que guarda once banderas,
siete puertas, siete estrellas,
almas blancas, bolsas negras.

Atocha es una estación
como El Pozo y Santa Eugenia
donde susurros que hablan
gritos son de la inocencia.

La Calle Téllez balcón
de un despertar sangriento,
encrucijada de ausencias
reloj parado en el tiempo.

Cercanas las cercanías
de pánico dolor y miedo,
se fue apagando la luz
la muerte extendió su velo.

Aquel día no monte yo
a mi caballo de acero,
otro jinete en mi puesto
cabalgo a los infiernos.

Los padres perdieron hijos,
los hijos huérfanos fueron,
hombres, mujeres y niños
entre amasijos de hierros.

Días de duelo con rabia
horas de ingratos momentos,
plomiza mañana de marzo
grabada en el pensamiento.

Y ahora el vacío azul
se eleva mirando al cielo,
nombres tallados en vidrio
vidas siempre en el recuerdo.

© M. Poblete



Mi humilde homenaje a las 192 personas asesinadas el 11 de Marzo de 2004 en Madrid, en las estaciones de tren de Atocha, Santa Eugenia y el Pozo, al personal sanitario, bomberos, policía, protección civil, al pueblo de Madrid, y al resto de todos los que estuvisteis a nuestro lado en tan durisimos momentos.
Aquel día, nadie fue anónimo, todos fuimos solo uno, gracias por darnos vuestras manos en ese momento, por sujetarnos con la solidaridad y un entrañable abrazo, que tanta falta nos hacía.
De verdad que todos y cada uno de vosotros fuisteis maravillosos con mi tierra, sinceramente gracias, infinitas gracias, por tanto apoyo, por tanto cariño.
Y  a titulo personal, gracias a los dos hombres de mi vida: mi Cary que me salvo la vida aquel día, sin ti hoy no estaría viva y mi mago loco y maravilloso, que me ha enseñado a no sentirme culpable por estar viva, sin ti nunca sería yo.


jueves, 6 de febrero de 2014